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"Loca de contenta con mi audífono"

Anne Vibeke Friis Nielsen no lo dudó cuando se dio cuenta de que había perdido parte de su audición. Decidió inmediatamente obtener un audífono, y no se ha arrepentido de su decisión en ningún momento.

"¿Eres consciente de que el volumen de la televisión está demasiado alto?," le preguntaba su ex-marido cuando la visitó un día a principios de 2007. Ella no se había dado cuenta.

La observación de su ex-marido hizo que Anne Vibeke acudiera al especialista, el cual le diagnosticó una pérdida de audición moderada. Anne Vibeke obtuvo su audífono inmediatamente después.

Ajena de su pérdida de audición

Anne Vibeke, ergo-psicoterapéutica de 51 años con clínica propia en Aarhus, Dinamarca, lleva un audífono en su oído izquierdo. Es un audífono digital de los que se colocan dentro del oído.

Su pérdida de audición fue desarrollándose gradualmente. Ella piensa que todo comenzó cuando sufrió una perforación de tímpano en un viaje de avión hace 10 años. Pero pasaron muchos años antes de que se diera cuenta de que su audición era mala.

"Mirando atrás, recuerdo que tenía problemas para oír cuando había muchas personas. Les pedía que repitieran lo que decían cada vez con más frecuencia. Pero no le daba mucha importancia," cuenta Anne Vibeke.

Fácil decisión, fácil transición

Pero entonces su ex-marido mencionó lo del volumen de la tele. Cuando el especialista sugirió que se pusiera un audífono, Anne Vibeke no lo dudó en ningún momento.

"Nací con un alto grado de miopía y me diagnosticaron esclerosis múltiple más tarde. Por lo que estoy acostumbrada a vivir con limitaciones físicas. Esto me ha enseñado a aceptar mi situación y a sacar lo mejor de ella," explica. "Con esta actitud decidirme a utilizar un audífono fue fácil. Si un pequeño esfuerzo puede marcar la diferencia en mi audición, ¿por qué no hacerlo?"

Para Anne Vibeke acostumbrarse al audífono fue como coser y cantar.

"Me lo puse en el oído y eso fue todo. Después de un tiempo, fueron ajustando los niveles de sonido a mi audición. Sigo haciendo algún ajuste de vez en cuando," comenta.

Anne Vibeke compara su experiencia con el audífono con aprender a montar en bicicleta.

"Lleva un tiempo aprender a manejar el audífono. Pero una vez que aprendes, apenas notas que está ahí," dice.

Más consciente de su pérdida de audición

Después de más de un año utilizando el audífono, ya forma parte de su rutina diaria.

"Simplemente funciona. Estoy loca de contenta con mi audífono y lo llevo todo el tiempo. Sólo he olvidado ponérmelo dos veces desde que lo tengo," comenta Anne Vibeke.

Pero el audífono le hace más consciente de su pérdida de audición, ya que como explica, no desaparece por llevar un audífono. Pero a diferencia de antes, se da cuenta en seguida de cuando su pérdida de audición le causa problemas de comunicación. En comparación con otras personas con discapacidad auditiva, debido a su alto grado de miopía, Anne Vibeke no puede utilizar la vista para compensar su pérdida auditiva.

"Por ejemplo, siempre pienso en el mejor lugar en el que colocarme cuando hay más gente," dice Anne Vibeke.

Con el audífono, Anne Vibeke puede oír mejor cuando hay un grupo de personas, y no tiene que pedirles continuamente que repitan lo que dicen.

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