Pérdida auditiva súbita

La pérdida auditiva súbita (pérdida auditiva neurosensorial súbita, SSHL) la debe tratar el médico como una urgencia.

La pérdida de audición súbita, también llamada pérdida auditiva neurosensorial súbita o repentina, se caracteriza por darse una pérdida de más de 30 decibelios en tres frecuencias contiguas en un periodo inferior a tres días.

La pérdida de audición súbita puede aparecer de repente al despertarse por la mañana o puede desarrollarse rápidamente en un periodo de horas o días. Es posible que se escuche como un chasquido en el oído antes de que se produzca.

El 70% de los pacientes con pérdida auditiva neurosensorial súbita suelen padecer también tinnitus. El vértigo suele presentarse también en el 50% de los casos.

Causas de la pérdida auditiva súbita

Entre las muchas causas posibles se encuentran:

  • Infecciones virales. Uno de cada cuatro pacientes con pérdida auditiva súbita informa haber tenido una infección respiratoria importante en el último mes, antes de la pérdida auditiva. Los virus que se asocian con la pérdida auditiva súbita son las paperas, el sarampión, la rubéola, así como la meningitis, sífilis y el SIDA, entre otros.
  • Tumores. Existen varios tipos de tumores de oído, tanto benignos como malignos, que pueden producir pérdida auditiva súbita.
  • Traumatismo craneoencefálico que afecte a las células pilosas, el tímpano o los huesecillos del oído medio. Se puede producir una pérdida auditiva inducida, tras una recuperación total o parcial de un golpe en la cabeza.
  • Medicamentos e insecticidas. Una larga lista de medicamentos que requieren receta y un abuso crónico de calmantes pueden producir pérdida auditiva súbita. Los insecticidas como melathion y metoxicloro parecen estar asociados con la pérdida auditiva súbita en ambos oídos (biaural).
  • Trastornos inmunológicos.
  • Problemas de circulación sanguínea en el oído.
  • Anormalidades de desarrollo.
  • Trastornos idiomáticos, como esclerosis múltiple, la enfermedad de Ménière y otros.

La incidencia

Normalmente, la sordera neurosensorial súbita suele aparecer de forma unilateral. Tan solo en un 2% de los casos afecta a los dos oídos. En el 55% de los casos la pérdida de audición ocurre en el oído izquierdo.

La incidencia aumenta con la edad: 4,7 personas de cada 100.000 con entre 20 y 30 años, y 15,8 personas de cada 100.000 con entre 50 y 60 años. Esta dolencia afecta por igual a hombres y mujeres.

La recuperación

Entre el 32 y el 79% de los casos se da una recuperación espontánea, habitualmente durante las dos primeras semanas. La posibilidad de una recuperación completa es menor en pacientes con pérdida de audición severa, y cuando la pérdida auditiva neurosensorial súbita viene acompañada de vértigo. Los pacientes más jóvenes tienen más probabilidades de tener una recuperación total.

Tratamiento de la pérdida auditiva súbita

Del mismo modo que es complicado identificar la causa exacta de la pérdida de audición súbita, puede llegar a ser difícil tratarla. Se recomienda fervientemente que se acuda al médico lo antes posible, ya que la pérdida auditiva súbita debe considerarse un caso de urgencia, así, se pueden determinar o eliminar del diagnóstico las causas que requieran una atención inmediata.

Sin embargo, la utilidad de un tratamiento médico en casos de pérdida auditiva súbita es discutible. Mientras que algunos especialistas favorecen un tratamiento agresivo con la esperanza de parar o curar muchos casos de pérdida auditiva súbita, otros concluyen, basándose en estudios previos, que sus pacientes tienen las mismas probabilidades de recuperarse de la pérdida auditiva súbita, parcial o totalmente, tanto si siguen un tratamiento como si no. Sin embargo, estudios recientes muestran mejores resultados cuando el paciente recibe alguna forma de terapia con esteroides, siempre y cuando el tratamiento se considere apropiado.

Entre un 30 y un 70 por ciento de los pacientes cuya pérdida de audición súbita se hace permanente, las opciones de tratamiento varían de la obtención de audífonos a los implantes cocleares.

En la gran mayoría de los casos sólo se ve afectado un oído. La pérdida auditiva unilateral afecta a la hora de comunicarse, en particular, en situaciones donde existe ruido de fondo.

Para la mayoría de los pacientes que no recuperan su audición, los audífonos y otros dispositivos de asistencia a la escucha son el mejor tratamiento. Puede considerarse el implante coclear en un pequeño número de pacientes con pérdida auditiva bilateral de severa a profunda. En casos de pérdida auditiva unilateral de severa a profunda, el tratamiento más común es el audífono de implante óseo (BAHA, abreviatura inglesa) - un implante auditivo que se coloca en la parte del cráneo detrás del oído.

Fuentes: Hearing Review, diciembre 2003, Sudden Sensorineural Hearing Loss (Pérdida auditiva neurosensorial súbita), edición especial y www.utmb.edu