¿Cómo se coloca el implante coclear?

La colocación del implante coclear consta de cinco pasos y solo en uno de ellos hay cirugía.

El proceso de implantación coclear está formado por las siguientes cinco etapas: pruebas y evaluaciones; cirugía; recuperación; activación y ajuste del implante; rehabilitación y terapia del habla.

Pruebas y evaluaciones

Si reúne los requisitos para una implantación coclear, se le derivará a un centro donde realizar la colocación del implante coclear. Allí, un equipo formado por otorrinolaringólogos, audiólogos, psicólogos, logopedas y terapeutas del habla llevará a cabo varias exploraciones preoperatorias en forma de pruebas y evaluaciones.

El equipo de especialistas medirá su audición, salud general y destrezas lingüísticas y evaluará su motivación y expectativas con respecto al implante.

Cirugía

Si el equipo médico estima que usted es apto para un implante coclear, el siguiente paso es la cirugía, donde se colocará la parte interna del implante coclear. Se trata de un procedimiento quirúrgico estándar que suele durar entre una y dos horas y para el que normalmente se requiere anestesia general. El cirujano realiza una incisión detrás de la oreja para así situar el implante coclear bajo la piel. A continuación, se coloca el receptor del implante y, con mucho cuidado, se inserta la guía de electrodos dentro de la cóclea. Antes de terminar la intervención, se comprueba que el implante funciona como debe.

Recuperación

Finalizada la cirugía, el periodo de cicatrización y recuperación dura entre tres y cinco semanas. Pasado este tiempo, le quedará una pequeña cicatriz detrás de la oreja, que por lo general suele estar cubierta por el cabello. Durante el periodo de recuperación puede hacer vida normal, aunque no podrá oír hasta que le hayan conectado la parte externa del aparato.

Conexión del procesador de audio

Para poder oír el sonido es necesario conectar y activar el procesador de audio, lo cual tiene lugar después del periodo de recuperación. El audiólogo es el encargado de adaptar el procesador de audio a sus necesidades auditivas específicas por medio de un software especializado, a la vez que ajusta la configuración de cada uno de los electrodos para que pueda oír de forma clara y cómoda. Se trata de un proceso que varía para cada individuo, pero cabe esperar que al cerebro le cueste algún tiempo adaptarse a esta nueva forma de oír.

Ajuste, terapia del habla y rehabilitación

Para aprovechar al máximo el implante coclear, es imprescindible que acuda a sesiones de ajuste, terapia del habla y rehabilitación. En el caso de los niños es especialmente importante recibir todo el apoyo posible de sus familiares y demás personas presentes en su vida durante este proceso.

En cuanto haya constancia de que la configuración del procesador de audio se ha estabilizado, basta con realizar revisiones rutinarias para ponerlo a punto cuando sea necesario.