13 Febrero 2012

Cuatro de cada diez estudiantes tienen dificultades para oír debido al ruido ambiental

La dificultad para oír en las instituciones educativas se debe a una mala acústica, una insonorización inadecuada y una distribución incorrecta de las aulas, según indica un estudio sueco.

Muchos estudiantes tienen dificultades para oír en las instituciones educativas en Suecia. Esta es la conclusión de un estudio sueco, en el que participaron más de 1.500 estudiantes, llevado a cabo por la organización de discapacitados auditivos de este país, la HRF.

El 40% de los estudiantes que participaron en el estudio consideraba que el ruido en las aulas les aturdía. El 42% manifestaba que con frecuencia tenía dificultades para oír al profesor, y un elevado 62% decía que no podía oír lo que decían otros estudiantes durante las clases.

Asimismo, el estudio pone de manifiesto que un entorno educativo con una mala acústica puede afectar a la retentiva y la capacidad de aprendizaje.

Crispados y cansados

Entre los estudiantes que tenían problemas a causa del ruido ambiente, el 78% tenía dificultades para concentrarse, el 66% se sentía crispado y más del 50% se encontraba cansado. Cuatro de cada diez estudiantes tenían problemas de retentiva y el 29% consideraba que el mal sonido ambiente les daba dolor de cabeza.

Entre los sonidos más molestos se encontraban las voces, las pisadas y el ruido de arrastrar las sillas.

Muchos motivos

La organización HRF considera que los problemas que crea un mal sonido ambiente se deben principalmente a una mala acústica, una insonorización e ingeniería de sonido inadecuadas, y una distribución incorrecta de las salas.

1.527 estudiantes de cinco instituciones educativas suecas participaron en el estudio. El 80% eran menores de 34 años. Cerca de un 16% consideraba que su audición había empeorado y el 14% declaraba que padecía tinnitus.

Fuente: Auris nr. 6, 2011

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