Dispositivos de conducción ósea

El dispositivo de conducción ósea es un tipo de implante auditivo que convierte los sonidos en vibraciones que se envían al oído interno a través de los huesos de la cabeza. Los dispositivos de conducción ósea se emplean por lo general cuando el oído externo o el oído medio no pueden transmitir las señales sonoras hasta el oído interno de manera adecuada.

Los sistemas auditivos de conducción ósea están pensados para aquellas personas que presentan una pérdida auditiva conductiva o pérdida auditiva mixta, pues su oído externo o su oído medio no pueden conducir el sonido de forma adecuada hasta el oído interno. También se emplean cuando el individuo presenta un canal auditivo con irritación, algún tipo de lesión o malformación, como es el caso de, por ejemplo, las personas con atresia o microtia.

Sordera unilateral

Los dispositivos de conducción ósea también se utilizan para tratar la sordera unilateral (pérdida auditiva unilateral), en cuyo caso se envía el sonido desde el lado sin audición hasta el oído bueno en el otro lado de la cabeza.

¿Cómo funciona el dispositivo de conducción ósea?

Los dispositivos de conducción ósea provocan una vibración en el cráneo detrás de la oreja y dicha vibración envía señales a través de los huesos hasta el oído interno. Los dispositivos de conducción ósea no dependen de la amplificación acústica como ocurre en el caso de los audífonos convencionales. Oír a través de los huesos es una manera normal de percibir el sonido. Por ejemplo, cada individuo oye la mitad de su propia voz a través del hueso, lo cual explica que nuestra voz nos parezca que suena de forma diferente cuando procede de una grabación, pues ahí estamos perdiendo la parte transmitida por el hueso. Las vibraciones son tan pequeñas que no se pueden notar, pero sí oír.

Los dispositivos de conducción ósea suelen constar de dos partes: una externa y una interna. La parte externa capta el sonido y lo procesa para después enviarlo a la parte interna, que es la que hace vibrar los huesos. Existen dispositivos de conducción ósea activos y pasivos. En el caso de los activos, la piel permanece intacta.

Uno de los requisitos para poder llevar un dispositivo de conducción ósea es que la cóclea funcione y pueda enviar señales al cerebro. La conducción ósea puede ser una solución si se tiene pérdida auditiva tanto en un oído como en los dos.

Dispositivos con y sin cirugía

En algunos dispositivos de conducción ósea, el procesador de audio externo se coloca directamente en el cráneo, por lo que es necesaria una intervención quirúrgica menor para situar un pequeño implante de titanio en los huesos detrás de la oreja. Esta parte externa provoca las vibraciones y se mantiene en contacto directo con el hueso a través de la piel gracias a un acoplador, lo cual garantiza una transmisión correcta y una buena calidad sonora.

Existen aparatos de otro tipo que dejan la piel intacta, pues constan de un procesador de audio y una parte interna completamente implantada. Estos aparatos también ofrecen una calidad sonora excelente.

En el caso de no poder realizar una cirugía (como ocurre por ejemplo con los niños pequeños), existen dispositivos que no precisan de intervención quirúrgica y cuyo procesador de audio externo se mantiene sobre la piel mediante un adaptador adhesivo discreto.

A pesar de que los dispositivos sin cirugía no ofrecen el mismo nivel de audición que los implantados, pues normalmente se pierde entre 10 y 20 dB al tener que viajar el sonido por el pelo y la piel, es imprescindible que los niños pequeños los empiecen a utilizar para percibir las señales sonoras lo antes posible. Los dispositivos sin cirugía también son una manera de comprobar cómo se van a oír los sonidos después.

No se recupera la audición total

Los pacientes que llevan dispositivos de conducción ósea por lo general oyen muy bien y manifiestan que perciben una calidad sonora natural. Esto puede deberse a que su oído interno está completamente sano (en el caso de pérdida auditiva conductiva) o tan solo lesionado de forma parcial (en el caso de pérdida auditiva mixta) y el dispositivo de conducción ósea evita pasar por las partes dañadas.

¿Soy apto para llevar un dispositivo de conducción ósea?

Si cree que los dispositivos de conducción ósea podrían ser la solución adecuada para usted, póngase en manos de un otorrinolaringólogo o un audiólogo.

Otros tipos de implantes auditivos
Implantes cocleares
Implantes de oído medio
Implantes de tronco cerebra